ENTREVISTAS

Djavan: "Mi foco es la diversidad"

Por Walter Garré |
  • Gentileza Djavan
En 'Vesúvio', Djavan presenta 12 canciones marcadas por el amor, la política y el poder de la naturaleza. El álbum cuenta con un tema extra grabado con Jorge Drexler.

Desde su debut como compositor (Fato consumado, 1975) Djavan ha diseñado un estilo propio: su fraseado y sincopado lo convirtieron en uno de los estilistas de la música moderna en Brasil. Pero las sambas no son su única pasión: la naturaleza y las orquídeas en particular marcaron su forma de ver el mundo, y por supuesto, su música.

Precisamente, “Orquídea” es el título de una de las canciones de Vesúvio, su vigésimo cuarto disco lanzado el 23 de noviembre, en donde se dio el gusto de unir sus pasiones. Sin embargo, esta samba es una excepción en Vesúvio. Se trata, en una definición simple e inequívoca, de un disco pop. 

“Siempre estoy buscando nuevas motivaciones y me pareció un desafío inmenso hacer música pop en estos tiempos que estamos viviendo, nebulosos, de tanta incertidumbre en el país y en el mundo. Quería que mi mensaje musical llegara con más facilidad, con más fluidez, cristalino”, dice.

La grabación fue entre los meses de marzo y agosto, asumida la metodología del artista: primero las melodías, en su casa; luego, en el estudio, se graban los instrumentos y se moldean los arreglos; y recién al final, las letras y las voces.

“En la música, mi foco es la diversidad. Desde lo musical no fue difícil hacer algo pop porque desde mi formación trabajé y conocí todos los géneros. Puedo navegar por otros ritmos además de hacer un disco completo de sambas o funky. Necesito de la diversidad para realizar mi música, y en algunas canciones fui buscando un sonido pop con la intención de que queden pulidas, y así lograr un mayor entendimiento. Buscaba que las canciones tuviesen una absorción más fácil y fluida”.

“Meu romance” es una canción sobre el amor, realizada en forma de bolero español. Djavan recibió una versión casi literal en español: “Esplendor”, del compositor uruguayo Jorge Drexler. “Conozco su trabajo, entonces pensé en él inmediatamente para esta canción. Él prefirió hacer una versión casi literal”, dice Djavan.

El autotune, las pistas y capas que reinan en la actualidad están totalmente fuera del radar del brasileño. “Mi principal preocupación cuando comienzo a realizar un disco es lograr una obra. No pienso mucho qué ocurre con el mercado, qué se escucha o qué no. La música que yo hago tiene la facilidad de penetrar en todas las comunidades. Entonces lo que ocurre con las tendencias y el mercado no está en mi cabeza, no quiero saber mucho de eso”.

Para lograr la sonoridad que deseaba, Djavan presenta una banda compuesta por viejos compañeros, como el guitarrista Torcuato Mariano y los pianistas Paulo Calasans y Renato Fonseca, y dos músicos nuevos: el bajista Arthur de Palla y el baterista Felipe Alves; una cocina con un swing aún más pop para su nueva producción de canciones. “Tener la oportunidad de trabajar con nuevos músicos trae ideas frescas; además, es importante trabajar con músicos que conozco hace un tiempo para poder conducir mis ideas más fácilmente. Es una banda que se adoptó muy fácilmente a la intención que le quería dar al disco”.