ENTREVISTAS

Coti: “Fue un concierto hermoso, bisagra, único”

Por Ezequiel Ruiz |
  • PH: Guido Adler
El cantante y compositor rosarino acaba de lanzar el CD/DVD que registra su show en el Teatro Colón, done pudo descubrir nuevas facetas de su repertorio y tocar junto a invitados de talla como David Lebón y Abel Pintos.

Coti Sorokin abre las puertas de uno de los lofts que componen el complejo habitacional Darwin, ubicado justo en donde se vuelven difusos los límites entre Villa Crespo y Palermo, y da la bienvenida. Aquí ensaya, graba y también es la sede de su flamante sello boutique, Buenos Aires Darwin Records. “Lo estamos llevando a cabo para darles sitio a artistas jóvenes que están arrancando y por ahí no tienen un lugar donde mostrarse. Pero ojo: quiero aclarar que no es que estamos haciendo un scouting o algo así. Somos curiosos, escuchamos música, hay cosas que nos interesan y ahí vamos nosotros a buscarla”, explica. Los primeros artistas fichados son Verne y Dominó (donde toca la guitarra Iván, hijo de Coti), pero el primer lanzamiento de BADR es Coti Sorokin y Los Brillantes en vivo en el Teatro Colón, el registro en CD /DVD del show que el 30 de octubre del año pasado ocurrió en el coliseo mayor de la ciudad de Buenos Aires.

Coti dispara unas muestras del DVD desde su computadora que se reprodujeron en un televisor enmarcado por un mueble que contiene algunos de los premios cosechados en todos estos años de carrera: Grammy con Julieta Venegas, un Gardel, galardones otorgados por revistas y radios españolas y americanas. Un poco más allá, discos de oro, de platino. Cucardas que, además de la propia obra, argumentan su llegada al Colón. Es lo justo para un tipo que puso una, dos, tres, diez, muchas de sus canciones en boca de casi todos. Hits continentales, desde Rosario para todo el mundo. Como el Che Guevara: Ernesto es su tercer nombre. Fidel, el segundo. El primero, Roberto, no tiene que ver con ninguna revolución. Es en honor a su abuelo paterno, por haber sido su primer nieto.

Vemos un poquito de la versión de “Nada fue un error”. “Parece un recital de rock, eh”, comenta con una sonrisa. Las butacas se ven vacías porque el público está parado, con los brazos en alto, arengando, coreando fuerte. El escenario podría ser Obras, el Luna Park, pero no. “De todos los que se llevaron a cabo en el Colón, este es el primer concierto filmado y editado en 4K. Queríamos hacer algo que no fuera estándar, con un registro más dinámico, mostrar al teatro desde otro ángulo, con todos esos paneos, la energía del público, como si fuera un recital de rock en otro lado. También es el primer disco en el que en la tapa figura que está grabado en el Colón. El teatro no te permite que pongas su nombre en la portada, así que me reuní con los directivos para mostrarles el material y conseguir esa licencia. Sentamos precedente, venimos con el rompehielos”, planta Coti.

De aquel concierto, participaron como invitados Abel Pintos, Facundo Soto, Rolo Sartorio y David Lebón. Sobre el guitarrista de Serú Girán, puntualiza: “Yo quería que a este show viniera uno de mis ídolos históricos, y él, para mí, es un referente desde muy chiquito. Lo llamé y se copó de una, no lo podía creer. Las invitaciones son menos pensadas y carburadas de lo que la gente cree. Yo tengo mucha amistad con muchos de mis colegas, pero creo que ellos cuatro representan un espectro de la música muy power de este país, entonces me parecía importante que hubiera eso”.

Ya que hablás de los ídolos, hay dos guiños a Tom Petty: “Free Fallin” enganchado al final de “Diamante”; y tu vestimenta en el show…

Sí, él justo había fallecido hacía muy poquito tiempo. Yo tengo un vínculo con su música desde hace muchos años. Justamente, meses antes de su muerte, fui a ver un show suyo en el Hyde Park de Londres. ¡Todavía tengo los videítos que grabé! Me shockeó mucho su muerte, como a todos sus fans, sobre todo porque estaba en plena actividad. Y bueno, se me ocurrió ese mash-up porque quizás esa canción tiene mucho de las influencias, del aroma de su música en la mía.  

Sí, se da muy natural esa transición de un tema al otro.

Claro, y así la pensamos, con los arreglos de los violines. Te lo cuento y me emociono, porque ya lo vivíamos en los ensayos, con mucha adrenalina de estar haciendo un homenaje muy sentido. Y uno de los looks que usé para el show es como la galera que él tenía en el video de “Mary Jane’s Last Dance”, en el que sale todo vestido de rojo, rememorando Alicia en el país de las maravillas.

¿Cómo fue la previa al concierto?

Cuando me confirmaron la fecha, obviamente decidí grabarlo, así que había que hacerlo de una. No había margen de error, por eso trabajamos mucho durante varios meses. Ensayamos acá mismo, armamos como una especie de escenario del Colón. Esto es todo modular, así que plantamos todo acá tal como después lo llevamos al escenario, con las cuerdas, los paneles. Vinieron también los que dirigían el DVD para ver los momentos musicales y saber dónde poner las cámaras. Tuvimos una buena cantidad de horas de ensayo para luego poder estar tranquilos, relajados, fluyendo, conectando con lo que uno está haciendo desde el lado más emocional y no tan cerebral, para no estar pensando “Uy, me voy a equivocar”.

En definitiva, no deja de ser un show de rock.

Claro, era un show de rock con versiones que ensayamos especialmente, que no era un detalle. No es que vos sumás las cuerdas y listo. Para que todo resulte bien, hay cuestiones técnicas que es necesario tener en cuenta: la gente que toca música clásica no está acostumbrada a un determinado volumen, a tener al lado una guitarra con un amplificador sonando al palo, a tocar con una batería, a seguir el tempo de un cantante. Es un ensamble que requirió mucho tiempo de trabajo, para que la orquesta sea un instrumento más. 

¿Qué tal la acústica del Colón? ¿Es realmente la mejor del mundo?

Es un instrumento más. Todo lo que es noble y está bien hecho, si te juega en contra es porque estás haciendo algo mal [risas]. Tuvimos que acostumbrarnos a tocar con la mitad del volumen del que estamos habituados, porque te habilitan un nivel de decibeles que no podés superar. Eso sí fue distinto, pero incluso nos vino bien desde lo técnico a la hora de grabar el disco. Dos de las canciones las canté a capela, sin micrófono, con el teatro lleno. Y eso quedó registrado, es un detalle que se podrá apreciar en el DVD. Fue un concierto hermoso, bisagra, único. Intento que todos los conciertos que hago tengan algo especial, pero este fue el más especial de todos. 

¿Ya hay un disco de canciones nuevas en camino?

- Sí, va a salir el año que viene. Estoy escribiendo las canciones. La terminación de este disco en vivo fue muy larga. Pareciera que después del show, ya está. Y no: hay que editar las imágenes, mezclar el sonido… fue muy trabajoso, teniendo en cuenta que no paré de girar. Eso ralentizó el proceso de las canciones nuevas. Mi idea es grabarlas en marzo próximo, pero yo me tomo mi tiempo, no tengo ansiedad y supongo que a mediados de año o para esta época de 2019 estará listo.