CINE

Vera Spinetta: "Sole, Agustina y yo éramos lo mismo"

Por Jota Ayerza |
Con la actriz como protagonista y Agustina Macri en la dirección, el 20 de septiembre se estrena en cines 'Soledad', la película basada en la historia de una joven argentina que en 1998 fue acusada de ser la terrorista más peligrosa de Italia.

“En estos días solo pienso en la destrucción, creo que es la única salida. Una destrucción definitiva, porque mi terrible dolor no me deja ver más allá”, escribió Soledad Rosas como presagio de su suicidio durante su arresto domiciliario en una pequeña granja al norte de Italia. La joven de Barrio Norte –devenida miembro del movimiento italiano squatters y acusada de ser la terrorista más peligrosa de Italia– se convirtió en un mito de la cultura popular anarquista. “Ella se suicida, pero yo lo tomé como un acto de máxima expresión de libertad”, comenta Vera Spinetta sin pestañear. La hija de Luis Alberto interpretará a Soledad en el film biográfico que se estrenará el 20 de septiembre y que fue dirigido por Agustina Macri, otra persona que deja detrás el mote de “hija de…”. La película está inspirada en Amor y anarquía. La vida urgente de Soledad Rosas (1974-1998), de Martín Caparrós. El libro relata la vida de la porteña de 24 años con el movimiento okupa italiano y su injusta encarcelación.

El estreno coincide con los 20 años de la muerte de Soledad. Su historia fue tan popular que hasta los Redondos le dedicaron un verso: “La Sole se fue, de lo linda que era”, canta el Indio Solari en “Esto es to-to-todo amigos!”, del álbum editado en 1998, Último bondi a Finisterre. En el trailer, el film muestra una selección de música que es parte del cancionero del rock nacional. Suenan los tracks “Tu amor”, de Charly García junto a Pedro Aznar, y “El matador” de Los Fabulosos Cadillacs. Además, para los créditos, Juan Saieg, cantante de Usted Señálemelo y novio de Vera, compuso una canción que canta con su pareja. “Me pidió las cartas y diarios de Sole que yo usé para entrar en el universo de ella, desapareció por un día y volvió con la canción terminada”. El track fue grabado en La Diosa Salvaje, el mítico estudio de su padre y en el cual, hasta el momento, ella no había grabado nada. “Fue una experiencia muy grosa”, dice.

En 1998, Italia atravesaba una crisis política y económica que provocó distintos atentados por parte de grupos guerrilleros fascistas y comunistas. En ese contexto, Soledad viajaba como mochilera por el país mediterráneo hasta parar en Turín, donde se metió en un squatter –edificio tomado– y se enamoró de Edoardo Massari, uno de los líderes del movimiento anarquista. “Sole llegó de casualidad y se terminó quedando”, cuenta Spinetta, y agrega como justificando su estadía: “Los squatters no eran militantes guerrilleros violentos, sino más bien artísticos. Ellos intervenían desde el arte”.

El Gobierno italiano intervino el edificio donde se alojaba Soledad, por la presión de la prensa y la sociedad ante una respuesta frente a los atentados. La acusaron junto con su novio, Edoardo Massari, y Silvano Pelissero (otro miembro del squatter) de ser parte de los Lobos Grises, un grupo de protesta armado que se había adjudicado un atentado con bombas incendiarias contra la construcción de un tren de alta velocidad en el valle de Ivrea. “Los empezaron a perseguir a ellos para decirle a la gente que ya tenían a los sospechosos en la mira. El Gobierno los usó tipo chivo expiatorio”, explica Spinetta. Una vez encarcelados, se convirtieron en íconos de la resistencia y del movimiento anarquista, al punto que se organizaron distintas marchas para su liberación. El caso enseguida tomó vuelo mediático internacional, y la foto de Soledad saliendo de la comisaría esposada y haciendo fuck you ilustró los diarios argentinos.

“¿Qué buscan? Nos han dicho que buscan elementos que demuestren la existencia de una banda armada –escribió Soledad en la misma carta que presagió su suicidio–. Banda no es nada, es demasiado poco y no podría contener nuestras desmesuradas intenciones, solo podría comprimir nuestras incontenibles explosiones. Banda armada es la policía; nosotros somos guerreros. El que se levanta contra la opresión propia y ajena es el único realmente libre. Cualquiera que no tema lo desconocido es libre de elegir los instrumentos que prefiera según las circunstancias y las actitudes individuales, sin límites”. Anteriormente, su novio Edo se había quitado la vida en prisión, aunque hay quienes dicen que la causa de muerte pudo haber sido un suicidio inducido. Exactamente un mes después de aquel episodio y a la misma hora, Soledad se quitó la vida de la misma forma. Se ahorcó con un sábana anudada al duchador del baño de la casa donde cumplía el arresto. “Ritual trágico”, tituló una nota de La Nación tras conocerse la noticia.

Spinetta tenía solo seis años en 1998 y prácticamente no recuerda el trato mediático del caso. “Yo conocí su historia hace unos años por un artículo en el diario, la foto de ella haciendo fuck you me impactó tanto que enseguida me puse a investigar en Internet –dice Vera–. Cuando mi representante me avisó del casting no lo dudé ni un segundo”. Llegó al casting con la misma edad con la que Soledad se murió, y el film se convirtió en su primer protagónico en cine. “Cuando conocí su vida sentí una suerte de unión con ella desde el principio. Fue un desafío enorme interpretar a una persona tan valiente, con una historia tan pesada y con un final tan trágico”.

La relación de Spinetta con Macri se había limitado en el pasado a la de una grabación de exteriores para una tira de TV: Vera como actriz de reparto y Agustina como asistente de dirección. “Nos conocíamos, pero no teníamos un vínculo. Fue a través de Sole que entramos en un enamoramiento total, una conexión medio hermanada, como si siempre hubiésemos estado cerca y no lo supiéramos”, explica. Un punto clave para el desarrollo de esta relación fue la confianza que se tuvieron entre ambas en las primeras decisiones. Vera confió en el profesor que la directora le recomendó para aprender italiano, y Agustina aceptó sin dudar la sugerencia de Spinetta para su coach actoral. “Ella me acompañó muchísimo y me dio mucha libertad como intérprete. Tomó decisiones muy favorables para mi desarrollo del papel”, argumenta. Para la actriz llegó un momento en que Soledad, Agustina y ella eran “lo mismo”. Durante el rodaje hablaron menos del guion y más desde las emociones y los sentimientos que podría haber atravesado Soledad. “No creo que me haya elegido para el papel por el physique du rôle. Es más, no me veo muy parecida físicamente a Soledad desde el vamos. Fue algo más energético, una cuestión intuitiva”.

El rodaje comenzó en la Argentina, donde actores como Silvia Kutica y Luis Luque interpretaron a la familia de Soledad. Luego, viajaron a Turín y fue allí donde Spinetta y Macri realmente entraron en el mundo de la joven anarquista. “Cuando llegué a Italia, todo el trabajo se profundizó. Me di cuenta de que ya estaba completamente absorbida y atravesada por Soledad”, dice Vera. “Me empezó a dar miedo en algún punto, porque no podía volver a mí nunca. Agustina se dio cuenta de que yo estaba en un túnel con Sole. En uno de esos días me recomendó que viera el documental Jim and Andy”, cuenta en referencia a la película de Netflix sobre Jim Carrey, que describe su padecimiento al tener que interpretar al humorista Andy Kaufman. El actor de Ace Ventura llevó tan a fondo la caracterización que durante el rodaje, y algún tiempo más, se sintió el mismo Kaufman. Con el comentario de la directora, Spinetta decidió soltar aquello que agarraba a la fuerza y se dejó apoderar por el personaje. “Interpretar a alguien como Soledad lo demandaba, su historia es muy fuerte”, argumenta y agrega: “La vida del actor tiene esa psicosis de habitar otras energías. Hay que tener mucha fortaleza para no perder el eje, si es que querés tener un eje”.

 

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  • Foto: Pablo Franco.