TRAP

Bhavi: Trap de exportación

Por Martín Sanzano |
  • PH: Tute Delacroix
A diferencia de varios de los de su generación, Bhavi no salió de ninguna plaza, ni siquiera formó parte del circuito de freestyle.

Bhavi se define a sí mismo como “el más extranjero” de todos los artistas jóvenes que se agrupan dentro de la escena del trap nacional. Pero no solo lo dice porque nació en Bruselas, Bélgica, sino por cómo suena su música. “Bhavi” es el nuevo nombre de Indra Bhalavan, un chico de 20 años del que se empezó a hablar hace muy poco, pero que ya ostenta buenos números en las plataformas digitales.

Vivió su temprana infancia en la capital belga y a los 6 años se trasladó con su familia a Uruguay. A los 11, saltó a Mar del Plata y pasó allí toda su adolescencia. Cuando cumplió 18, decidió volver a su ciudad natal “para pegarla” con la música y trabajó un tiempo de ingeniero de sonido. Hasta que recibió el llamado.

En su cuarto de Bruselas compuso, produjo y grabó todas las canciones que se le conocen hasta ahora: “Mojaa”, “Piso”, “Besame”, “Basta”. Dice que es autodidacta y que no necesita nada más que una computadora para hacer sus propios temas.

Empezó su camino en la música solo. Asegura que un día le dio “el clic”, que siempre le había atraído el hip hop y que finalmente, a los 17 años, grabó un disco y lo subió a SoundCloud. El trabajo llegó a los oídos de un reconocido productor de drum and bass de Buenos Aires llamado Bad Boy Orange, que lo contactó y le presentó a Omar Varela.

En aquel entonces, Varela y su sello estaban enfocados en la música electrónica. Indra encajaba perfectamente en la maquinaria, pero había un problema: en la Argentina “todavía no había movida”, define hoy Bhavi. Por eso decidió volver al Viejo Continente, para probar suerte, sin imaginar que en su corta ausencia el trap iba a explotar de repente.     

Con una plataforma consolidada para el despegue, decidió volver y armar el plan. Así fue como nació Bhavi. “Quería un nombre fácil que se pronunciara igual en todos los idiomas”, explica. Rápidamente empezó a mezclarse con Ecko, Seven Kayne, Duki, entre otros, para ganarse un lugar que no tardó demasiado en conquistar.  

Su objetivo es ser el puente entre el trap sudamericano y el estadounidense, al que define como “el padre del género”. Asegura que tiene mucha música en inglés y contactos en Norteamérica. Pero su idea va aún más lejos. “Quiero que cuando vean que salió un tema nuevo de Bhavi en YouTube, no se esperen nada, que tengan la menta abierta. Que busquen al artista más allá de la música. Que quieran ver mi perspectiva del mundo”.