ENTREVISTAS

Parquet Courts: “El nihilismo se volvió algo fácil”

Por Eli Eniz |
  • PH: Ebru Yildiz
Después de lanzar su nuevo álbum, Wide Awake!, la banda de Brooklyn habló con Billboard sobre su trabajo con Danger Mouse, sobre sus metáforas futboleras y por qué trabajar con chicos es “temerario”.

Parquet Courts hizo carrera como los alumnos del fondo naturalmente dotados que durante el semestre se tiran a chantas. La clase de chicos que se sientan con los brazos cruzados y los pies sobre el escritorio, hablando cosas irrelevantes y respondiendo con celeridad cuando el maestro los agarra con la guardia baja.

Pero en su sexto disco, Wide Awake!, los PC son una versión de la banda que pasó a los primeros asientos, levantando la mano, cada uno peleando por pasar al frente a dar la lección. “Es deshonesto, es un pecado sostener un himno que atenta a destruir el canto de los oprimidos”, grita Andrew Savage en la tumultuosa introducción del álbum, “Total Football”.

Previamente, lo más cercano a esta frontalidad política fueron sus reflexiones sobre la estimulación tecnológica en Content Nausea, de 2014, un álbum que continúa envejeciendo bien. Pero a diferencia de sus previos trabajos, Wide Awake! no deja nada abierto a la interpretación, y usa la sabia producción de Brian Burton (alias Danger Mouse) para crear su disco más aventurado y menos frívolo.

Los compositores Andrew Savage y Austin Brown hablaron con Billboard sobre su primer trabajo con un productor, los motivos políticos del disco y sus riñas con un grupo de chicos para cantar la canción más personal de Brown hasta la fecha.

En un comunicado de prensa ustedes alegan la influencia de muchas bandas punk de los ochenta, como los Minutemen, pero también del funk. ¿Cómo llegaron ambos estilos al disco?

Andrew Savage: Creo que en el hardcore, específicamente el hardcore de los ochenta, hay una dualidad entre alegría y bronca que encuentro realmente interesante, y eso es lo que captura el disco. Siempre me pareció interesante cómo el hardcore puede ser un estilo de música enojada que al mismo tiempo te hace sentir tan positivo. Hay muchos momentos del disco donde estamos todos cantando a la vez, y eso es algo que asocio con el hardcore, o con Funkadelic.

¿Brian Burton tuvo alguna influencia en la dirección que tomaron hacia el funk y el punk?

AS: No puedo darle ese crédito porque habíamos compuesto el disco antes de que él viniera a la mezcla. Íbamos a ir a grabar en Texas cuando él vino a ofrecernos su colaboración. Fue muy entusiasta y entró en nuestros planes. Se estableció una confianza que es esencial cuando estás trabajando con un productor por primera vez. No estaba la percepción de que él venía para cambiarnos, a lo que honestamente le teníamos miedo. Estuvimos juntos un montón de tiempo antes de entrar al estudio. Queríamos asegurarnos de que era un tipo cool, y lo es. Gracias a eso fue capaz de aportar algo que me parece realmente importante: una voz objetiva. Es algo que sólo puede aportar alguien de afuera. Lo más importante que hizo fue ver a Parquet Courts de un modo que para nosotros es imposible.

Austin Brown: Pienso que cuando estamos haciendo un disco, o cuando cualquiera está haciendo un disco, nos metemos demasiado en los detalles de las canciones que terminamos perdidos en el proceso. Él nos ayudó a cerrar las ideas de ciertas canciones. Temas como “Violence”, por ejemplo. Nos empujó a añadirle más partes para que sea más una canción que una improvisación. 

Entonces, después del proyecto más raro, Monastic Living, luego el más melódico, Human Performance, y luego el colaborativo Milano, ¿hubo algo que querían lograr con Wide Awake!?

AB: Sentí que habíamos cubierto un montón de música, de diferentes estilos y experimentos con nuestros previos discos. Así que musicalmente este iba a ser un desafío, en el sentido de buscar nuevas cosas. Hay algo de bronca en el disco, enojo político y crítica cultural, y después hay canciones de amor y el tipo de catarsis que viene con la alegría y la felicidad. Aunque el tiempo en el que compusimos el álbum fue culturalmente oscuro, no queríamos que el álbum resultante fuera necesariamente pesimista.

¿Qué quieren decir con la frase “Fútbol total”? ¿Cómo se enlaza esa frase con el punto de encuentro de varios artistas influyentes?

AS: Fútbol total es una teoría holandesa para la asociación del fútbol. La idea es que todos los jugadores pueden asumir diferentes roles en determinado momento e intercambiarse. Un futbolista puede jugar en cualquier posición. Creo que quise hacer una observación sobre la colectividad y la autonomía. Es como lo opuesto de este cliché sobre la individualidad híper masculina en la sociedad norteamericana. “Fuck Tom Brady” es, en este caso, usar a Tom Brady como avatar para ese cliché. 

El último track, “Tenderness”, se siente conflictivo, pero hay una línea acerca de “polinizar a tus pares” que parece un llamado a acción. ¿Qué buscabas para terminar el disco?

AS: Es conflictivo porque pienso que el nihilismo se volvió algo fácil, y es fácil quedar encerrado en eso. Todos hemos tenido momentos de esos. El nihilismo es algo que te deja donde estamos ahora. Y es conflictivo resistirlo, porque en nuestra cultura hoy parece natural sentirse así y porque los nihilistas totales gobiernan el país.

“Death Will Bring Change” tiene esas voces de chicos que, según Andrew, vos buscaste una vez que todo estaba terminado. ¿Por qué quisiste incluir eso?

AB: La canción es sobre la muerte de un chico, y me pareció que tener a un grupo de chicos cantando la coda iba a darle una sensibilidad más oscura. Los chicos no estaban con nosotros en Texas cuando estábamos grabando. Tuve que ir a la Escuela de Rock del Upper East Side a las nueve de la mañana y confrontar a estos precoces pibes de ocho a doce años. Fue bastante escalofriante. La noche anterior me había acostado tarde, tuve apenas dos horas de sueño y cuando los vi me dijeron: “Perfecto, lo que quieras que hagamos”. Nunca tuve a tantos chicos alrededor, especialmente a chicos en una posición de poder. Pasamos unos buenos 20 minutos. Tuvimos cuatro tomas, quizás, y después dije, “Es un buen modo de empezar, ahora hagámoslo diferente”. Y ellos me miraban como diciendo, “¿hablás en serio? Ya terminamos”. Ellos estuvieron 20 minutos y sentían que habían pasado días. Hubo un par de padres realmente excitados, pero los chicos parecían no comprender lo que pasaba. Para ellos, fue solamente algo cool que les tocó hacer, o algo que los padres pidieron que hagan. Un par de ellos estaban divertidos, yo no estoy acostumbrado a tener chicos alrededor. No estaba preparado para ser carismático. Ellos no parecían muy impresionados conmigo. Eso fue una sorpresa. Fue realmente difícil. Estoy contento de haberlo hecho pero me sentí bastante atemorizado. Ahora comprendo por qué no deberías compartir cartel con animales o chicos.