ENTREVISTAS

Ian Svenonius, la oveja negra de Washington DC

Por ariel Pukacz |
Mientras otros grupos se ensimismaban en el straight edge y el emocore, él fue por el garage rock, el soul y el funk, pero con un nervio hardcore que no puede eludir a la tradición de su escena. Se presentará el 7 y 8 de junio en Buenos Aires.

Es difícil ser parte de la comunidad punk de Washington DC y no quedar ligado a la herencia que dejó Minor Threat con el straight edge y bandas como Rites of Spring y Embrace con el emocore. Ian Svenonius logró, a su manera, eludir estas estéticas y postularse como un artista único que hace honor a la creatividad incesante de una escena que se mantiene firme, a metros de donde se toman algunas de las peores decisiones del mundo.

Svenonius hace de todo: a veces escribe, a veces hace música, a veces de DJ y a veces presenta un programa de entrevistas desde el Museo Guggenheim de Nueva York llamado Soft Focus. Todas estas facetas lo presentan como un personaje excéntrico, pero sin dudas carismático: sus textos argumentan posturas extremas pero lúcidas, siempre –al igual que su música– con una gran cuota de humor e ironía. Sus tres títulos más reconocidos son Censorship Now!, Supernatural Strategies for Making a Rock N’ Roll Club y Psychic Soviet.

Musicalmente fue siempre esquivo a la agenda punk de DC: se inició a fines de los ochenta con The Nation Of Ulysses, una furiosa agrupación de post hardcore que se presentaba como un grupo de ultraizquierda en la vena de The Weather Underground o Baader Meinhof. Mientras que The Make Up recuperó el sonido sixtie entrecruzado con el punk, muchos años antes de la moda del retro rock. Hubo otros proyectos en el medio, pero actualmente lidera Chain & The Gang y se maneja en solitario bajo el nombre de ESCAPE-ism, donde esgrime una guitarra eléctrica Silvertone y una máquina de ritmos para recorrer el mundo en un formato reducido. Es con este último proyecto que se estará presentando en Buenos Aires gracias a Prius Discos. Serán dos fechas bien diferentes: la primera, el jueves 7 de junio en Trilce (Mazza 177, CABA) y el viernes 8, una matinée en el Espacio Cultural Mi Casa (Agüero 787, CABA).

Los últimos años estuviste ocupado con Chain & The Gang y con la reunión de The Make up ¿Que te llevó a armar tu proyecto solista ESCAPE-ism?

– Cada grupo y proyecto es una cosa diferente, un mensaje distinto. Este trabajo, con batería electrónica, y es diferente a un grupo de rock and roll, porque involucra más gente; es más caro de producir, más ruidoso. Todo tiene ventajas y desventajas.

Hace no mucho compartiste fecha con James Chance y Martin Rev, uno de los pioneros en el uso de batería electrónica ¿Hay algo de influencia de ellos en ESCAPE-ism?

– Sí, claro. Suicide fue una inspiración para todos. Fue revolucionario. Quizás la similitud que encontrás se basa en que usamos baterías electrónicas parecidas. Creo que líricamente y vocalmente, la aproximación de las canciones es muy diferente, pero ambos usamos máquinas de ritmos.

Lo que siempre me asombró de tus proyectos es cómo se interconectan con una vibra sixtie, pero también con un interés por los cincuenta. ¿De dónde surge este interés y qué es lo que te interesa de esa época?

– La música de los cincuenta o fines de los cincuenta tiene una cualidad distinta, es como una narración. Es más como un entretenimiento, antes de que los críticos lo tomaran en serio. Era más como las historietas o el bubblegum. La música era producida, parecía más como una obra radial. Tenían una aproximación distinta a la música grabada. Estaban los discos de cuarenta y cinco pulgadas y tenía que salir de inmediato. A mediados de los sesenta, el rock 'n' roll se volvió demasiado autorreferencial, pero al principio era muy abierto y era más como un programa radial.

Hay mucho de Ramones en eso.

– Sí, y del glam rock. Hay mucha gente que tomó de ahí, porque hay algo naif y puro en eso.

Muchas bandas punk tienen una postura bastante naif, pero justo en tus proyectos hay un elemento político en común que se relaciona a MC5, especialmente en Nation of Ulysses. Pero después, tu postura musical cambió y se alejó del punk más tradicional y apretado. ¿A qué se debió?

– Estaba interesado más en el soul y rythm and blues. Además, los miembros cambiaron. 

De hecho MC5 ahora se junta con Brendan Canty de Fugazi, en batería. ¿Qué pensás de esa reunión?

–Creo que es genial. Wayne Kramer es un guitarrista sucio, Brendan Canty es un gran baterista. Me parece muy bueno que se hayan juntado.

Con The Make Up sacaron un single apoyando a Arthur Lee de Love, que estaba preso, y en el LP Sound Verité parece que hicieran un homenaje a la portada de Forever Changes. ¿Cómo te inspiraron Arthur Lee y Love?

–En ese tiempo estaba en la cárcel y quisimos hacer un movimiento para liberarlo. El single fue hecho como algo espontáneo en el estudio, inspirado por ese evento, por el hecho de que estaba encarcelado. La tapa de Sound Verité es un homenaje al logo de James Brown Funky People en verdad. James Brown hizo este sello, People Records, que fue adquirido por Polydor. Fue después de irse de King (Records) y antes de firmar con Polydor. Era su propio sello y tuvo a gente como Bobby Byrd, Lyn Collins, todos los que eran sus protegidos terminaron en este sello. Tenía un gran logo.

También hace unos meses descubrí que la portada del disco de If You Can’t Beat em Bite em, de tu banda Weird War, es un tributo a un disco en vivo de Lou Reed. ¿De dónde surgió la idea?

– Fue una copia exacta. No sé, es un plagio, ya no hago eso. Me pareció divertido [risas].

Antes de tus libros hiciste fanzines, como el Ulysses Speaks ¿Qué contenían y que trataban de transmitir desde ellos?

– Estaban inspirados por el Black Panther Party y el situacionismo. La idea era hacer algo multimedia. No se puede tener una idea entera de un grupo y esto servía como una forma de explicarlo y de transmitir las ideas.