ENTREVISTAS

Seu Jorge: “Esto se lo debo a Wes Anderson”

Por Matías Ayerza |
  • Gentileza Personal Fest
El músico brasileño eligió exclusivamente a Billboard para hablar con la prensa después de su show tributo a David Bowie en el Personal Fest.

Seu Jorge está sentado en el sillón de su camarín del Club Ciudad de Buenos Aires. Alza el brazo y estira el hombro, que le duele. Acaba de tocar por primera vez frente a público argentino, en el marco del Personal Fest.

Su visita es especial para cualquier aficionado al cine que se precie: en su faceta de actor, Seu Jorge participó en el film Ciudad de Dios (2002), pero es más conocido por su rol de Pelé Dos Santos en The Life Aquatic With Steve Zissou (2004), de Wes Anderson. Según lo que él mismo explicó durante el recital, el director lo llamó personalmente y le propuso versionar para la película canciones de David Bowie, a quien el brasileño apenas conocía por su nombre. Las aprendió, las reinterpretó y grabó un disco que hasta Bowie celebró por su belleza. A partir de la muerte del Duque Blanco, Seu Jorge le rinde tributo con la gira The Life Aquatic, Tributo a David Bowie. Él solo, su guitarra y el vestuario de la clásica película.

El registro que Seu Jorge logra sobre el escenario no se explica desde la técnica musical, sino desde el compromiso con dotar a esas canciones legendarias de un estilo fuertemente particular.

¿Disfrutaste del show?

–Fue increíble. Tocar en un festival tan prestigioso, con tantos artistas y tanta estructura. Y la atmósfera… es un público muy interesante; está interesado de vivir la música y las distintas experiencias. Me siento un privilegiado y espero poder volver. Para mí, la Argentina es una extensión de Brasil; y Brasil, una extensión de Argentina. Somos la expresión más fuerte de Sudamérica, estoy seguro de eso. Tenemos cierta rivalidad por el fútbol, pero porque tenemos los mejores jugadores a nivel mundial.

¿Te gusta el fútbol?

– Me encanta. No juego porque no he tenido oportunidad. En mi infancia tenía que trabajar mucho.

¿Cómo era la favela en la que vivías en Río de Janeiro?

– Se llama Gogó da Ema. Era muy difícil la vida allí. Las personas tenían dificultades para cumplir sus sueños. No llegaba el agua, la electricidad, ni las cloacas. Crecer en un ambiente así es muy hostil. La seguridad, la integridad, los sueños vivos… todo estaba en riesgo. De donde vengo, los sueños se mueren muy temprano. Ahora entiendo la responsabilidad que tengo sobre las personas que miran lo que hago. Me siento un punto de referencia para quienes continúan soñando, creyendo que pueden hacer una transformación de sus vidas.

¿Qué vínculo tenés con esa vida pasada?

– Estoy en contacto siempre con la realidad de Brasil, un país que demanda mucho servicio social. Hay una crisis política y ética muy fuerte que nos avergüenza mucho. Por ser el país más grande de Sudamérica, Brasil tiene la responsabilidad de conducir, de compartir los recursos y las experiencias para construir una región fuerte, segura e independiente. Perdemos mucho tiempo con nuestros problemas domésticos, que son difíciles de resolver, porque estamos siendo consumidos por la corrupción sistemática. 

¿Cómo encontraste la recepción de tu música y tus ideas en Estados Unidos y Europa? Tuviste una gira muy exitosa este año.

– Antes de ser músico, todos me miraban a través de las películas. Ahora, todo el respeto que recibo en el mundo es porque siempre estoy del lado del público, compartiendo con ellos mis sueños, que son cosas simples. Mucha gente precisa de fuerza y de inspiración. Mis mensajes proponen que las personas pasen de la idea a la acción, porque la vida es eso. Quiero inspirar a las personas a hacer algo nuevo, algo nunca visto.  

¿Qué representa Bowie para vos? Dijo palabras muy halagadoras después de escuchar tus versiones.

– Eso fue algo muy loco, porque nunca me lo imaginé. Bowie es tremendamente importante para la música del mundo, por todo lo que influyó en la moda, en el cine y en la pintura. Ha participado en grandes películas. Él creó la estética del maquillaje en el rock y la importancia del vestuario. Tampoco imaginé nunca que terminaría interpretando sus canciones. A todos lados donde voy él es amado por lo que ha hecho, y eso es mejor que cualquier paga. Primero me dio la autorización para versionar sus canciones, y después de haberlo hecho, dijo que logré colocar a su música en otro nivel de belleza. Esto se lo debo a Wes Anderson. Por eso hago este tributo con mucho gusto.

¿Qué estás planeando para el año que viene?

– Me interesa hacer música que alegre a las personas. Estoy pensando en música semba, que se practica mucho en Salvador. El groove, la alegría, la danza… y mezclarlo con un poco de hip hop y elementos electrónicos. Pero primero tengo que terminar la película que estoy filmando en Brasil como actor. Es una película muy fuerte, la primera que está realizando el actor Wagner Moura [Tropa de Elite, Narcos] junto con Fernando Meirelles [Ciudad de Dios]. Se va a tratar sobre Carlos Marighella, un revolucionario de los 60 que ha luchado contra la dictadura de Brasil. Implementó un movimiento de lucha armada. Yo interpreto a ese personaje. Voy a estar libre en febrero del año próximo. Es un proceso muy intenso porque tiene personajes muy complejos.