ROCK

Phoenix: desde París, con amor

Por Rob Ledonne |
  • PH: Eric Ryan Anderson
Cuando se trata de política global, la banda francesa Phoenix dice que “la brújula moral está rota”. ¿Su respuesta? Hacer su álbum más alegre hasta la fecha.

¿Qué significa un single exitoso para Phoenix? “Es una maldición”, dice el frontman Thomas Mars sentado con el guitarrista Laurent “Branco” en Doma Na Rohu, un restaurante del West Village de Manhattan, una mañana fresca de primavera. “No buscamos hits –afirma Mars–. Tener un álbum exitoso es una bendición; un hit, generalmente no”.

En la era del streaming, donde gobiernan los singles playlist-friendly y los grupos de rock buscan tener un hit crossover en el top 40 para terminar con los oyentes casuales, Phoenix parece prescindir de todo eso. No les importa si su nuevo álbum, Ti Amo (disponible desde el 9 de junio), contiene otro hit que suba en los charts como 1901. Los miembros del cuarteto criado en París –Mars, Brancowitz, el guitarrista Christian Mazzalai y el bajista/tecladista Deck D’Arcy, uniformemente cálidos y sencillos, amigos desde que eran una banda de garaje en 1996– pasaron su primera década como los mimados de la blogosfera indie del 2000. Con el álbum Wolfgang Amadeus Phoenix, que incluía hits de synth-rock como 1901 y Lisztomania, Phoenix trepó al estatus de headliners. 1901 apareció en una publicidad de Cadillac que salió al aire durante el Super Bowl XLIV de 2010. El track subió a la cumbre del chart de Alternative Songs de Billboard. “¿Cuándo una muy buena canción llega al Nº 1? Casi nunca –afirma Brancowitz, sacudiendo su pelo oscuro–. Cuando pasa, esos son los momentos más importantes. Es casi como dar vuelta la página”. Para fines de 2010, Phoenix estaba tocando en el Madison Square Garden de Nueva York, sacando al escenario a sus amigos de Daft Punk como invitados sorpresa.

Entonces, la maldición de una canción como 1901 consiste en que la banda probablemente nunca recree esa ubicuidad. Ti Amo, con su ligero delirio, es el segundo LP de Phoenix después de Wolfgang, y como Bankrupt! de 2013, no tuvo ningún gran éxito (el primer single, J-Boy, llegó al Nº 24 del chart de Alternative Songs). Y sin embargo, Phoenix no se ve afectada en lo más mínimo por estas expectativas. Lo mismo pasa con su sello, Glassnote Records.Phoenix es una banda de rock romántica cuyas influencias vienen de las experiencias que han tenido viendo culturas distintas por todo el mundo –dice el fundador de Glassnote, Daniel Glass–. Sería tonto imponer nuestras creencias en su proceso”.

Para Ti Amo, el grupo se asentó en La Gaité Lyrique, un complejo en París que tiene todo: desde empresas de tecnología hasta lugares donde tocar. Allí armó el álbum durante sesiones en horario de trabajo, después de haber grabado solo de noche. Construido con sintes al mejor estilo ciencia ficción, el álbum funciona también como un tour musical por Italia. Hay guiños líricos al film de Fellini La Dolce Vita, al fior de latte gelato y a Via Veneto, “la calle más famosa de Roma”, según Mazzalai. “Mi padre es italiano, y pasamos mucho tiempo ahí”, dice Brancowitz, al tiempo que agrega que la banda convirtió el país en una “tierra de fantasía, una Italia que nunca existió realmente y que es más un puerto seguro para nuestra imaginación”.

El sonido más brillante de Ti Amo refleja el clima en el que fue creado. Durante el proceso de grabación, que comenzó en 2014 y terminó en la primavera pasada, hubo ataques violentos, entre ellos el tiroteo en Champs Élysées de abril y la masacre del Bataclan de noviembre de 2015. El ataque de enero de 2015 a la oficina parisina de Charlie Hebdo fue uno de los que pegó más cerca. “Muchos de los dibujantes que fueron asesinados eran gente que [seguíamos] cuando éramos chicos –cuenta Mars–. Para nosotros no fue solo político; era gente conectada con nuestra infancia y con recuerdos puros e inocentes. Fue muy traumático”.

Mars, que se casó con Sofia Coppola en 2011 y que tiene dos hijas con la directora, dice que el grupo reconoció que la alegría de Ti Amo entraba en conflicto con el mundo en el que había sido concebido. “Lo extraño era que sentíamos que estábamos haciendo un disco que se contradecía completamente con lo que estaba pasando –explica–. Estábamos desconectados, así que nos sentimos medio culpables al principio... lo tuvimos que aceptar. Nuestra reacción fue espontánea, como un antídoto”.

Ti Amo fue lanzado semanas después de la elección que vio triunfar a Emmanuel Macron por encima de la candidata de la extrema derecha, Marine Le Pen, y después del ataque terrorista del 22 de mayo en Manchester, que dejó 23 muertos. “Te das cuenta de que la brújula moral está rota –dice Brancowitz–. Fui a ver a mi dermatóloga. Es una persona muy inteligente, estudió diez años en la facultad. Incluso ella estaba pasando información a través de posteos falsos de Facebook”. Sin embargo, él dice que “en las épocas más oscuras, hay una tradición de tener música alegre”, y la banda, cuyos miembros sostienen está en su mejor momento, estaba lista para traer el optimismo de Ti Amo a las masas.

Después de encabezar festivales como Governors Ball y Hangout, el grupo va a estar participando de los grandes festivales a lo largo de Europa y probablemente salga de gira todo 2018. Phoenix está disfrutando de la aclamación reciente que recibió en Cannes la última película de Coppola, The Beguiled, para la cual el grupo contribuyó con música. La banda no se preocupa por estar llenando arenas o si vuelven a los boliches en los que tocaban antes de 1901. Brancowitz compara los clubes con las iglesias: “Uno puede ver a todos y pararse como un cura”. “El boliche –agrega Mars– es algo sagrado”.