SHOWS

B.A Rock: el rock argentino celebró sus 50 años con un Acusticazo

Por Eduardo Casali |
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
  • Foto: Tute Delacroix
El Gran Rex fue testigo de un concierto histórico que marcó la vuelta del B.A Rock, el primer festival del rock nacional. También se celebró la apertura del Salón de la Fama del Rock Argentino.

León Gieco, Litto Nebbia, Raúl Porchetto, David Lebón y Edelmiro Molinari fueron algunos de los artistas que estuvieron presente en aquella edición de B.A. Rock de 1972. Después de 45 años, volvieron a reunirse y compartieron escenario con las nuevas generaciones representadas por Salta la Banca y Catupecu Machu, entre otros.

Litto Nebbia fue el encargado de abrir la noche. Acompañado por su guitarra acústica, comenzó con Canción del horizonte y Memento mori. El líder de Los Gatos se mostró muy entusiasmado con esta nueva edición del Acusticazo y con la idea de compartir escenario con nuevos talentos. "Decidí tocar sólo con mi guitarra como aquella vez, y esta noche voy a interpretar algunas canciones que estuvieron aquel día y otras que no. Ahora viene una del álbum Muerte en la catedral", afirmó Litto previo a Vals de mi hogar.

Con Canción de los inocentes confrontó aquellos años de censura que lo convirtieron en un tema inédito, como otras tantas melodías. Para el cierre recordó al percusionista Domingo Cura, e invitó a Lito Vitale a tocar la percusión de Vamos negro.

Una de las grandes novedades de la noche fue la apertura del Salón de la Fama del Rock Argentino. "El primero en ingresar a este salón es el padre de la música nacional y esperamos hacer el diciembre próximo la celebración de aquellos ingresados en el 2017", dijo Daniel Ripoll para entregarle la estatuilla con la imagen del B.A Rock a Litto Nebbia.

Minutos más tarde, Carlos Daniel Fregtman homenajeó a Luis Alberto Spinetta: "Esta canción la escribí el mismo día que me enteré que falleció Luis. Después de muchos años viviendo en España, sentí por primera vez una enorme soledad, una nostalgia tremenda y ganas de estar aquí".

Nekro fue otro de los artistas que estuvo presente, subió al escenario sólo con su guitarra acústica y cantó Gurisito de Daniel Viglietti y una versión en español de This land is your land de Woody Guthrie.

Cerca de las 22 hs, Salta la Banca subió al escenario con Brujula y El jardín. La banda liderada por Santiago Aysine optó por hacer una performance más eléctrica, subiendo el tono con canciones como Él, dedicada a Luciano Arruga y Ellos. Recordaron a Charly García con Ponele y cerraron su actuación a puro rock con Seremos.

La gran ovación de la noche fue para León Gieco. Hombre de hierro, La historia esta y Tema de los mosquitos fueron el inicio de una presentación plagada de éxitos e invitados. "Yo tenía una canción que se llamaba La Rata Lali y cuando se la mostré a Charly me dijo: 'No, vamos en cana con esta'. Le agarró un poco de culpa, me llamó un día a las cinco de la mañana y me pasó una canción. Mi tercer disco se llama así porque es el único tema que no me pertenece", fueron las palabras previas a El fantasma de Canterville.

León afirmó que Daniel Ripoll le pidió juntar a todos los originarios del primer Acusticazo. El primero fue Nito Mestre, con quién cantó La colina de la vida. Raúl Porchetto se sumó en Bajaste del Norte y para La rata Lali subieron al escenario David Lebón y Edelmiro Molinari. El cierre fue con Algo de paz, donde se sumaron Miguel Krochik y Yuelze, integrante del dúo Miguel y Eugenio.

El lado emergente estuvo representando por Tino Moroder, cantante de El Atón de Funafutti, quién en pocos minutos cantó temas como La Foto en la pared, Octoplus y Los cuadros.

Pasada la medianoche llegó el turno de Catupecu Machu. Luego de interpretar solo Mañana en el Abasto, Fernando Ruiz Díaz invitó a sus compañeros de banda para tocar algunas canciones en formato acústico, como hace unos años hicieron en Madera Microchip. "Vamos a tocar una música que a nuestro parecer es de una de las bandas más increíbles del rock argentino", sentenció Fernando y comenzó a sonar Plan B de Massacre. La piel del camino, Magia veneno y Y lo que quiero es que pises sin el suelo también fueron de la partida.

León Gieco y Litto Nebbia volvieron a subir al escenario para cantar a dúo El rey lloró. En un cierre a toda orquesta, los músicos de Catupecu Machu tocaron La Balsa junto a todos los artistas que estuvieron presentes en la velada y a otros que se sumaron como Emilio Del Guercio y Ricardo Soulé. "Esto es obviamente una continuación del amor que se expresó en un tiempo, que sigue y que nos tiene que mantener unidos para siempre", declaró Edelmiro Molinari antes de interpretar el tema que hace cincuenta años dio inicio al rock argentino.