ENTREVISTAS

Charly pide por la vuelta de Los Redondos

Por Santiago Torres |
  • Foto: Nora Lezano
"Demasiado ego en el rocanrol es peligroso [...] Que el Indio venda la casa esa que tiene, que tenga a Skay al lado y que rocanroleé", dijo el músico, que está en la tapa de Billboard Argentina del mes de abril.

Mientras disfruta lentamente de una caipiroska y un cigarrillo, Charly García toma el último número de Billboard y lo hojea atentamente. Disfruta de la lectura. Se ríe de las declaraciones sobre las drogas y el alcohol del reggaetonero Nicky Jam; pregunta quién es la nieta de Lolita Torres –por Ángela– y se detiene en la nota de Depeche Mode para destacar abiertamente: “¿Cuánto más oscuro se puede ser? Mirá, ya están con bastón estos tipos”. Al ver la reseña publicada sobre su último trabajo y una foto de sí mismo en blanco y negro, exclama sorprendido: “¡Uy, mirá, acá estoy yo!”. “¿Black Beatles? ¿Qué es eso?”, se enoja por el hit del dúo de raperos Rae Sremmurd que llegó al Nº 1 del Billboard Hot 100. “¿Dónde está Marilyn Manson?”, reclama decepcionado al ver los charts. Ante la consulta sobre algo nuevo que le haya llamado la atención, responde jocosamente: “El Zorrito cuando baila”.

El pensamiento lateral que Charly siempre dominó sigue vigente y a flor de piel. A veces, incluso, los que se consideran más lúcidos no llegan a entender sus clásicas ironías. Se lo nota de buen humor, no para con los chistes ni de hacer reír a quienes lo rodean. Sobre el éxito del Lollapalooza, la llegada de The Weeknd al país y el título de la nota en Billboard, contraataca: “¡¿El nuevo rey del pop?! ¡Qué manga de mentirosos!”. Se podrían quedar en Córdoba los del festival [ríe]. Mirá, con lo último que pasó…”.

¿Qué te genera lo que sucedió en Olavarría?

- No me sorprende. El último show así de masivo lo di acá en Puerto Madero, cuando hicimos Demasiado ego [durante la grabación en vivo en el boulevard Rosario Vera Peñaloza, el 27 de febrero de 1999 ante unas 150.000 personas]. Tiene que ver también con lo del Indio eso, eh. Demasiado ego en el rocanrol es peligroso. No tengo nada en contra del Indio, pero me gusta más John Lydon [en alusión a lo que ve en ese momento en la revista]. Lo conocí a este, una vez me lo encontré. Del Indio... pobre. Es jodido que te pase eso. Tengo una anécdota con él. Me llamó a casa hace unos años y me sorprendió porque nunca tuvimos onda. Me preguntó si no había nada serio para mí. Hace poco me volvió a llamar y me tiró la mejor. Me dijo que los argentinos no me merecían. En ese momento, los medios habían dicho cualquier cosa sobre mi internación. Él ahora no la está pasando bien.

¿Qué le dirías al Indio?

- Que se deje de joder, que la pase bien, que venda la casa esa que tiene y que rocanroleé. Eso es lo que a él le gusta. Le diría que tenga a Skay al lado. A mí me gustaban los Redonditos.

¿Y vos? Mucha gente te quiere ver en un estadio.

- A este disco me dan ganas de hacerlo más fino en el sentido de la producción del vivo. El otro día estuvo bastante bien. Tocaría acá, por ejemplo [refiriéndose a la pileta del Faena] o en el Colón. Quiero que se entienda todo. Yo nunca le di mucha bola a la voz, y el otro día sí lo hice. Es muy importante la voz, la gente compra los discos por eso. Es una cuestión sine qua non. Si no escuchás la voz, la música no te dice nada. Ahora quiero hacer un disco de rocanrol. No sé si algo tan sencillo como 1, 2, 3 va. En realidad, digamos mitad rocanrol y mitad, no sé, ponele tecno o algo así. Algo como Modern clics [sic]. Hacer sonar las máquinas. Meterme en un cuarto con Blaney y hacer cosas raras y nuevas.