ENTREVISTAS

La reinvención electrónica de Zeta Bosio

Por Santiago Torres |
Con Shoot The Radio, el ex Soda Stereo vuelve a encarar un proyecto musical, y lo hace explorando sonidos modernos junto a Fernando Montemurro. "Volví a sentirme músico".

"¿Y ahora?". Después de escuchar el mastering del track Hypervelocity, que recién terminaban en la casa de Fernando Montemurro –conocido por su proyecto Los Sueños de Anderson–, Zeta se preguntó qué hacer. Al igual que otros miles de adolescentes que experimentan en sus estudios caseros, Héctor Pedro Juan Bosio Bertolotti (58) también maquetea con máquinas, sintetizadores y los plugins del software Cubase. Por estos días, su teléfono no deja de sonar. Soda Cirque es furor: lleva más de 250.000 entradas vendidas. Cualquiera podría pensar que encarar un proyecto paralelo en este momento de euforia por el grupo que lo consagró no sería la mejor idea. Sin embargo, consecuente con su movediza personalidad, Zeta redobló la apuesta. Así, dispararon un tema a las redes, armaron una cuenta de Twitter y lo dejaron fluir. No tardaron en llegar los llamados del Bebe Contepomi y de Mario Pergolini. De repente, estaban dando una entrevista en Vorterix y el 21 de octubre pasado presentaban el álbum completo editado por S-Music. “Pasaron un montón de cosas a partir de ese clic”.

¿Cómo nació Shoot The Radio?

- Fernando Montemurro: Nos conocimos en Alerta Discos, cuando nos editaron hace diez años. Él terminó tocando con Los Sueños de Anderson. También como DJ nos cruzamos mucho. De hecho, nos fuimos de gira por Centroamérica. Me acuerdo también de Perú y de Mendoza. Ahí nació esta cuestión que trasciende lo musical, ya que más allá del proyecto, nos elegimos como amigos. Toda esa energía está presente a la hora de decidir la dirección estética y sonora que queremos.

- Zeta Bosio: Me acuerdo de que él tenía unos slaps y yo terminé grabando unos bajos de verdad en su primer disco. Armamos un cuerpo creativo muy lindo, es una especie de núcleo. Como comienzo, es algo más que motivador e interesante. Para mí es muy difícil. Tardé muchos años en volver al ruedo, porque volver a vivir todos los primeros pasos de una banda es muy bravo. Acá está lo que yo quiero hacer. Me siento realmente identificado. Soy Zeta de vuelta tocando al cien por cien dentro de un proyecto que me tiene despierto a nivel creativo. Creo que armamos una buena dupla.

¿Qué les gustaría que pase con estas canciones?

- ZB: A esta altura del partido, busco sorprenderme. Estamos por descubrir nuestro público, ya que todavía no lo conseguimos. Arrancamos ahora una etapa más profesional, yo sé lo que cuesta todo esto. Me volví a sentir músico después de muchos años. Pensé que no me iba a volver a pasar después de Soda. Hago esto para llevarme una sorpresa, creo que es un buen punto de partida. No espero que sea muy masivo. Si ocurre, sería fantástico, y si no, lo importante es poder seguir haciéndolo. El éxito está en cada pequeña cosa que logramos. Tocar en vivo es lo que me devuelve a la realidad, me encanta. No sé cuántas oportunidades más tendré para encarar una cosa así.

- FM: Esto da para que crezca muchísimo. Lo que viene por delante es lo más lindo. El vivo nuestro es más que el disco. La idea es que vaya creciendo. Creo que, juntos, logramos una identidad sonora cuando mezclamos rock sinfónico o progresivo de los 70 con elementos electrónicos del 2020, y esa búsqueda surgió de manera natural. Reconozco del lado de él la valentía de hacer esto después de haber logrado tanto con Soda.

Siempre estuviste cerca de la música electrónica.

- ZB: Para mí, ver DJ como Pont Lezica fue tan fuerte como las primeras veces que vi tocar bandas en vivo. Inmediatamente me compré mis bandejas y empecé a hacer eso. Hace diez años volví de alguna forma, porque es algo que siempre me gustó, el compartir música y estar en ese lugar, en una fiesta. Todo eso está acá y siento que me puedo expresar. El vivo nuestro es mortal. Dentro de Soda siempre hubo electrónica. Seguramente, Gustavo hubiera cantado en Shoot The Radio [risas]. De hecho, Sueño Stereo estaba planteado como un disco doble, uno con el estilo más nuevo pop de Soda, y el otro más ligado a la electrónica, sin voces. Pero el sello ni quiso. En nuestro primer disco y en Nada personal ya teníamos trigger, batería electrónica y clic.

- FM: Para algunos, la música electrónica tiene mala prensa. Sin embargo, te da unos matices terribles. Los sintetizadores a nivel timbre tienen un rango infinito. Esta es la música que queremos hacer. A él le copa la misma que me gusta a mí. Nunca hubo una bajada de línea entre nosotros. No prejuzgamos nada y por eso también salió en inglés. Nunca intentamos parecernos a nada.

Mientras tanto, Soda vuelve a ser furor de la mano del Cirque du Soleil…

- ZB: Yo pensé que lo íbamos a ver más desde afuera, pero nos involucramos muchísimo desde adentro. Lo estoy viviendo como una despedida. Lo estoy laburando con Charly [Alberti] en un estudio donde estamos viviendo momentos muy lindos, y yo no sé si eso va a volver a pasar. Vamos a extrañar todo esto, con Taverna [Adrián, sonidista y amigo histórico de Cerati]. Gustavo siempre está muy presente, y encima estamos trabajando en su casa. Con los temas abiertos... Siempre nos sorprendimos con Soda, hasta en la vuelta no pensamos que íbamos a vender un estadio en el primer día. Ojalá la obra esté tan buena que pueda estar muchos años en cartel. Creo que va a ser un espectáculo único.