#BUE16

El retorno del BUE: la primera jornada

Por Walter Garré |
  • La Mala Rodríguez. Foto: Tamara Larrañaga
  • Libertines. Foto: Tamara Larrañaga
  • La Mala Rodríguez. Foto: Tamara Larrañaga
  • Libertines. Foto: Tamara Larrañaga
  • Libertines. Foto: Tamara Larrañaga
  • Miss Bolivia. Foto: Tamara Larrañaga
  • Iggy Pop. Foto: Juan Borges
  • Iggy Pop. Foto: Juan Borges
  • Miss Bolivia. Foto: Tamara Larrañaga
  • Iggy Pop. Foto: Juan Borges
  • Lo Pibito. Foto: Matías Casal.
  • Iggy Pop. Foto: Juan Borges
El festival regresó a la ciudad luego de diez años con una propuesta amplia e inclusiva. Un resumen de lo más destacado del primer día.

 Si los gatos tienen siete vidas, las iguanas deben tener nueve: tantas como las caídas y renacimientos del mítico Iggy Pop, que le puso calor a una primera jornada –tibia– del festival BUE. Luego de incontables altibajos en su carrera, el legendario rocker renació en los últimos años con la ayuda de Josh Homme y editó Post Pop Depression. El comienzo demoledor con I Wanna Be Your Dog, The Passenger y Lust For Life delineó un show como el que todos querían ver, con Iggy en cuero, sin tinta pero con las cicatrices en su piel que dejan un testimonio de un cuerpo que ha vivido mucho, y bastante bien. El show terminó con el público pogueando en el escenario, invitados por el mismo cantante.

El kick off de la maratón de festivales que tendremos en este fin de año comenzó a las 18:30 con el show de Francisca y Los Exploradores en el Outdoor Stage Ford Fiesta al que la gente fue llegando tímidamente, demorada por el tránsito de una jornada laboral en hora pico. La escena emergente nacional dijo presente en los tres escenarios del festival, con Lo Pibitos en el Arena Heineken y Coronados de Gloria en el Music Box.

En el ingreso los controles fueron estrictos protegiendo la seguridad de los asistentes (aunque lamentablemente hubo muchos robos de celulares en el pogo) y se solicitaban documentos debido a la venta de alcohol dentro del predio.

La Iguana jugó a ser camaleón

La performance de los ascendentes El Mató A Un Policía Motorizado tuvo la solidez y prolijidad que los caracteriza, pero con un sonido lamentablemente bajo que impidió sumergirse por completo en el show. Entre el público, camuflado con capucha, estaba la mismísima Iguana disfrutando del show.  No fue el único artista que eligió vivirlo desde adentro. Muchos exponentes del rock nacional caminaban por las calles de Tecnópolis disfrutando una jornada de música entremezclados con la gente,  y tal como Iggy pero sin camuflaje, Ariel Minimal, Sergio Rotman y Militta Bora fueron los que prefirieron el campo antes que al vip y las exclusividades.

Pete Doherty y Carl Barât le ofrecieron a su audiencia todo lo que fue a buscar: voces desafinadas y guitarras distorsionadas sin mucha sorpresa en uno de los shows más esperados del día, con banderas argentinas y cantitos tribuneros incluidos.

Girl power

A esta altura el predio ya contaba con las 15.000 personas que asistieron al festival y en el Arena Heineken se vivía una jornada aparte con todo el power femenino presente en el rap de La Mala Rodríguez, el hip hop de Miss Bolivia y el tropipop dance de Bomba Estéreo. Uno de los momentos destacados fue cuando Paz Ferreyra presentó una canción que si bien no está finalizada, contextualmente llegó en un período bastante especial de nuestro país. "No nos maten", pidió la cantante y recitó algunas estrofas de la canción que habla de femicidios y violencia de género.

Pasada la medianoche, llegó el turno del reggae. Con el peso de tocar en un horario no muy tentador y tomar la posta luego del concierto de la Iguana, Toots Hibbert y todo su carisma le regalaron a los amantes del género un gran recital en la primera visita de los Toots & The Maytals a nuestro país.

Hoy, mientras el sol y la lluvia debaten acaloradamente en el cielo porteño a ver quién se declara ganador de este día, será la segunda jornada del festival, con Juana Molina, Capital Cities, Flaming Lips, Wilco y los Pet Shop Boys como números principales.